Llegaron los equipos de bots

Asigna un bot propio a cada pregunta recurrente —estado del pedido, devoluciones, preguntas frecuentes— y reserva a tu equipo para las conversaciones que de verdad lo necesitan.

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Sobre Botdesk

Actualizado

Por qué existe Botdesk

Botdesk nació en un sitio que casi todos los equipos de soporte conocen demasiado bien: una bandeja que se vuelve a llenar más rápido de lo que nadie puede vaciarla. Nuestro equipo fundador llevaba la atención al cliente de tiendas online y de negocios de servicios, y todas las semanas eran iguales: cientos de conversaciones, la mayoría con las mismas cuarenta preguntas, y los casos de verdad difíciles enterrados en algún punto por debajo.

Las herramientas de entonces solo daban dos respuestas. Contratar a más gente o enchufar un único chatbot que lo contestaba todo mal y obligaba a los clientes a escribir «agente» de pura frustración. Ninguna nos convencía. La rutina sí se podía automatizar, pero no con un solo bot que fingía saberlo todo.

Así que construimos el producto con el que queríamos gestionar nuestras propias colas: una plataforma de atención al cliente donde cada bot se ocupa de un frente. Un bot atiende las preguntas frecuentes, otro sigue el estado de los pedidos, otro acompaña al cliente en las devoluciones, otro cubre el turno de noche. Cada bot tiene su propio manual, sus propias fuentes de conocimiento y, lo más importante, sus propios límites. Cuando un bot no está seguro, no improvisa: traspasa la conversación a una persona con un resumen breve de todo lo hablado hasta ese momento.

El recorrido de cada conversación: los bots despejan la rutina y las personas se ocupan de las decisiones, con el contexto ya incluido.

En qué creemos

Piloto automático, pero no solo piloto automático. Los bots existen para despejar la pista, no para sustituir a la tripulación. La meta es una mañana en la que la cola ya está ordenada y tu equipo empieza el día con las conversaciones que de verdad necesitan a una persona.

Un bot debe saber lo que no sabe. Preferimos que derive una conversación de más antes que se invente la respuesta a una pregunta sobre un reembolso. Los límites claros son una ventaja, no una carencia.

Los traspasos llevan contexto. Nada destruye la confianza más rápido que un cliente obligado a repetir su historia. Cuando un bot pasa una conversación a una persona, esa persona ve el cuadro completo de un vistazo.

Todos los canales, una sola cola. Chat web, correo electrónico, WhatsApp, Instagram, Telegram, el chat dentro de tu aplicación móvil: al cliente no debería importarle dónde escribió, y tu equipo no debería hacer malabares con seis pestañas.

Precios claros. Pagas por lo que el piloto automático resuelve de verdad. Las plazas de operador para tu gente son gratuitas e ilimitadas, así que hacer crecer el equipo nunca significa hacer crecer la factura.

Dónde estamos hoy

Hoy Botdesk vigila las colas de atención al cliente de tiendas online, servicios de reservas y negocios de suscripción en decenas de países, y responde en más de 50 idiomas a cualquier hora. La hoja de ruta es pública, el historial de cambios es honesto y la mejor manera de comprobar si el piloto automático encaja con tu cola es la prueba de 14 días, sin tarjeta.